(aquí retomo el tema de si «es posible tener una casa linda si nos gustan las cosas feas? donde hablaba de cuando las cosas lo que incorporamos, tijetas, embudos, ollas, juguera…etc. fueron incorporadas según un criterio puramente pragmático)
(Aquí quiero hablar de la ética que hay detrás de la «obsolescencia programada»…como método de producción y cómo no solo es perjudicial a la escala del planeta en cuanto a toneladas de desperdicio que acumulamos en un lugar desconocido…sino que también se expresa en la ausencia de belleza de nuestros ámbitos cotidianos / domésticos o de trabajo / Quiero poner en relieve que sin darnos cuenta nuestras casas se contagian si no ponemos atención al momento de incorporar algo nuevo.)
…..por otro lado, si tomamos en cuenta que la casa, el espacio que habitamos se llena de las cosas que elegimos (aquellas que compramos para resolver aspectos prácticos, o aquellos que compramos con ilusión en un viaje)… y que llevamos hasta ahí… van constituyendo y construyendo el marco permanente de una vida. Es por eso que se hace tan importante reflexionar con cada decisión que tomamos.
A mi me gusta pensar que si cada uno de nosotros nos responsabilizáramos de nuestra cuota de incidencia en la acumulación de desechos del planeta…no solo el mundo sería un lugar más sano, sino que nuestras casas expresarían esa responsabilidad asumida tornándose más hermosa.
